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Originally posted 2017-01-09 18:42:04.

 

By Felix Alvarez @Felisuco_ 

http://felixalvarez66.blogspot.com.es/

Es de recibo rendir cuentas ante los ciudadanos, que al fin y a la postre son los que pagan nuestros salarios apoquinando impuestos como cualquier hijo de vecino, a no ser que seas de ésos que se acogieron a la espléndida amnistía fiscal de Montoro y que pudieron regularizar sus dineros en el extranjero a un mísero y vergonzoso 3%. Asunto por el que seguimos instando y presionando al Gobierno para que al menos respondan con ese 10% que reclamaba dicha amnistía que por verbigracia de los tejemanejes de nuestro Ministro de Economía ni siquiera llegaron a pagar. Ya veremos.

Es de recibo, saludable y honesto, explicarle a la gente qué hacemos, cuándo y dónde, y exponerles nuestro trabajo, nuestros esfuerzos y nuestra dedicación. Lejos de la visión que tiene el personal de los plenos en el Hemiciclo, donde con bastante frecuencia se ven sustanciosas calvas en los escaños de sus señorías, a no ser que llegue la hora de las votaciones, la actividad parlamentaria tiene otras actividades que muchas veces pasan desapercibidas, pero que son, al menos, tan importantes como permanecer en nuestros sitios en el transcurso de dichos plenos.

Recuerdo con una claridad nítida, y jamás lo olvidaré, el primer pleno al que tuve que asistir. La primera vez que ocupé mi escaño y la expectación que produjo mi llegada al Congreso. Las cámaras de todas las televisiones siguiendo mis pasos, las alcachofas de los periodistas apuntando a mi boca nerviosa y emocionada, un par de entrevistas en directo y las miradas, recelosas unas y curiosas otras, del resto de los diputados que iniciaban conmigo esta legislatura. Fue el 30 de agosto, a eso de las cuatro de la tarde. El único punto del orden del día de ese primer pleno estaba dedicado al discurso de investidura de Mariano Rajoy. Mi primera vez, y, por cierto, la primera en toda la boca, ya que algún pedazo de mamón con muy mala leche me sacó una foto con los ojos cerrados que circuló como la pólvora por las redes sociales. Dormido, decían. Creo que en todo el discurso de Rajoy sólo parpadee una vez, y sí, fue esa, la de la foto hecha para que empezara a darme cuenta de lo que hay y de los pocos escrúpulos que tienen ciertas personas. Recuerdo la primera votación, ponerme de pie y decir que sí al tiempo que sonaban los chasquidos de las decenas de cámaras de fotos que me apuntaban con voracidad. Y aquí seguimos.

Tuve que aprender rápido, sin vacilaciones, pero también con la inestimable e incalculable ayuda del resto de mi Grupo Parlamentario. Parasitando a mis compañeros, que ya llevaban encima la experiencia acumulada de la anterior legislatura fallida y que siempre estaban a mi lado, incansables, para dirigir mis primeros pasos entre tantos ascensores, salas, departamentos, túneles, normas, proposiciones no de ley, preguntas parlamentarias… Jamás les agradeceré lo suficiente su apoyo y sus sonrisas. Sin duda alguna, lo mejor que me he encontrado en el Congreso es el grupo humano con el que tengo la fortuna inmensa de compartir proyecto.

Pero al lío, que soy de enredarme en mis devaneos que poco importan, y centrémonos en lo fundamental.

Cuando llegó la hora de formar las distintas comisiones, tuve el enorme privilegio de que los responsables de mi Grupo me honrasen con la responsabilidad de ser el portavoz de cultura, y por ahí han ido mis pasos, por las veredas que mejor conozco y que más me motivan. He de reconocer, a fuerza de ser, como me enseñó mi madre, agradecido, que comenzar esta andadura flanqueado por Marta Rivera y Toni Cantó facilitó enormemente mis torpes primeros pasos. Gracias a los dos por su paciencia y sus transfusiones de sabiduría. También he puesto todo el interés, como no podía ser de otra manera, en asuntos que afectaban directamente a mi tierra, a Cantabria.

En lo poco más de tres meses que lleva circulando esta legislatura, he realizado más de 22 iniciativas parlamentarias, a saber: 17 preguntas por escrito al Gobierno, que incluyen, como no puede ser de otra manera, cuestiones culturales a nivel nacional y otras sobre mi región: como la depuradora de Vuelta Ostrera, la situación del Archivo Lafuente y la sede en Santander del Reina Sofía, los desmanes ferroviarios que atascan una y otra vez la línea con Madrid, la situación de la carretera del Desfiladero de La Hermida, etc. Mi grupo parlamentario, en el área de Cultura, ha presentado más de 15 proposiciones no de ley, entre las que me gustaría destacar, por haber sido un servidor el autor de ellas, la de la industria del Videojuego y la de promoción del Año Jubilar de Santo Toribio de Liébana y Caravaca de la Cruz. He realizado preguntas al ministro de Cultura en su comparecencia en comisión, al escritor Lorenzo Silva en su intervención sobre la propiedad intelectual y he defendido y señalado nuestro posicionamiento en 4 proposiciones no de ley en la comisión de Cultura celebrada el 21 de diciembre, donde sacamos adelante nuestras 3 propuestas por amplísima mayoría. He tenido numerosas reuniones con el sector de la cultura: cine, música, artes escénicas, videojuegos, museos, bibliotecas, entidades de gestión, etc. He participado en varios debates y he asistido a diferentes charlas y foros. También he podido contribuir con mi apoyo presencial a diferentes estrenos de cine y de teatro. Participé como pregonero en el aniversario de la Casa de Cantabria en Madrid. Siempre que mi agenda me lo ha permitido, he recibido a todas aquellas personas, tanto en Madrid como en Cantabria, que me han reclamado su atención. Y, por supuesto, he asistido a los plenos del Congreso, de los que sólo me he ausentado de manera temporal cuando había que reunirse con los demás grupos parlamentarios para negociar y llegar a acuerdos. Bueno, y para echar un cigarrito rápido y vuelta al escaño.

Por otro lado, me he enfrascado en la lectura y estudio de leyes, normas, informes y directivas europeas que afectaban directamente a mi trabajo como portavoz de Cultura. He participado en las reuniones de mi Grupo Parlamentario en el Congreso y en las distintas actividades de mi partido en Cantabria.

Para este 2017, además de esforzarme para mejorar mi actividad parlamentaria, pretendo abrir un canal de Telegram donde informar de forma puntual de todas las actividades que vaya realizando, colgaré en mi Bolg (felixalvarez66.blogspot.com) artículos de opinión, aparezcan o no en medios de comunicación, y tengo la intención de abrir un espacio en Santander donde una vez al mes cualquier ciudadano de Cantabria pueda reunirse conmigo para trasladarme sus opiniones, anhelos, preocupaciones, etc.

Y que quieren que les diga, me sabe a poco. Tengo las ganas y el entusiasmo del novato y estoy convencido de que me durará mucho tiempo. Creo que es de justicia rendir cuentas, apostar por la total transparencia de nuestro trabajo de diputados y someternos a su consideración.

 

Sólo me queda desearles un feliz año preñadito de buenos momentos y que sean compartidos.

Saludos.