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Originally posted 2017-08-03 12:19:49.

El liberal progresismo es la idea mas novedosa del siglo XXI. Durante todo el pasado siglo promover una politica social fue patrimonio de la izquierda, progresista como se denominó a partir de los 60’s, y para defender que el libre mercado es lo que realmente trae más progreso y a la larga más justicia estaba la derecha en todas sus modalidades y con gran presencia del liberalismo. Despues del fracaso estrepitoso del comunismo con la caida del telón de acero y el abandono del marxismo por los partidos socialistas, vino el desprestigio de la política liberal por culpa de las experiencias del ultraliberalismo ensayado en Chile y Argentina. En medio de tanto desconcierto y del avance de los populismos de izquierda y derecha que ofrecían soluciones milagrosas para las crisis sobrevenidas, reapareció el centro moderado que pasó a tener presencia y éxito en 7 países europeos y que en Francia logró borrar del mapa a todos los demás partidos de la mano de Macron. La idea es adaptar las ideologías al mundo globalizado en que nos toca vivir guste o nó porque solo se ha quedado fuera Corea del Norte, Cuba y algún país africano. En España fue Ciudadanos quien dijo algo tan sencillo como que para ser progresista y hacer política social, se necesitan recursos, un presupuesto que en el mundo actual solo se consigue con una política liberal, algo tan evidente como novedoso que los partidos a sus lados buscan también el centro derecha o izquierda para sobrevivir.

Dejando las ideologías aparte nos encontramos que para hacer frente a esta situación, los partidos políticos han adoptado dos discursos diferentes para una campaña sin fín. Un grupo pretende alcanzar el poder recordándonos que todo está mal, que el gobierno es caótico, que la disminución del paro siempre es circunstancial, que el turismo es nefasto, que somos un país de servicios o rebuscando el más mínimo fallo en su oposición para difundirlo en todas las redes de forma viral, una forma que pretende acceder al poder recordándonls que los demás son peores. Otro grupo pretende mantenerse en el poder poniendo marco a los logros como si fuesen de su exclusiva, y disimulando o justificando los errores como algo sin influencia en el bienestar de la gente. El tercer grupo no es tal, es un solo partido de centro que no se ha aliado con nadie, que no ha aceptado prebendas ni cargos porque no era el momento de luchar por la silla sino por el programa cuyos puntos impuso siempre para apoyar una investidura. Para C’s, es criticable cualquier incumplimiento de los pactos logrados y loable los puntos que se cumplen. El “mira que guapo soy y que culito tengo” lo deja para su derecha, y los insultos, descalificaciones y promesas ausentes de pragmatismo, para su izquierda.

No he pretendido aquí argumentar de ideologías ni colocar una sobre otra, solo de hechos que nos acompañan cada día por culpa de una interminable campaña electoral, y para recordar que los tiempos de hacer solo oposición han caducado (vease Francia u Holanda), que estamos en tiempos de concentración y consensos porque hay demasiadas cosas que nos viene impuestas. Solo tenemos que ver que hemos alcanzado el mismo PIB que teníamos pero con 2 millones menos de trabajadores. El mundo avanza mientras algunos partidos quieren devolvernos al pasado y no ven el riesgo de desaparición.