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Originally posted 2017-07-15 16:28:04.

El enfado de muchos catalanes que habían votado si al Estatut de Autonomía y lo vieron parcialmente rechazado por el recurso de insconstitucionalidad del PP, es entendible. El enfado de Artur Mas al negarle Rajoy el Pacto Fiscal es entendible. El camino tomado por Convergencia Democrática de Cataluña (CDC, ahora PdCAT) no es entendible ni justificable. Dejando aparte los detalles como el hecho de que no existía una mayoría cualificada de dos tercios del Parlament que lo solicitase, ni había una mayoría social representada en la Generalitat cuyo Govern actual perdió lo que ellos mismos denominaron plebiscito, que como estamos viendo viendo ahora, el CDC era un partido nacionalista burgués ajeno a esta deriva del brazo de los antisistema de la CUP, que el empresariado catalán no es mayoritariamente independentista, que la UE les ha dicho múltiples veces que se quedarían fuera, que la Comisión de Venecia solo admite referendum pactados y legales, que la ONU no contempla el derecho de autodeterminación más allá de las colonias, o que la secesión es inconstitucional, aún dejando aparte todos estos “detalles”, el camino elegido por el Govern es erróneo, nocivo para Cataluña, y fruto de un estado de ansiedad infantil.

¿Y porqué? Porque existen vías legales para conseguir cualquier objetivo sin salirse de la Carta Magna. Por ejemplo, podían haber pedido al Parlamento que modificasen la Constitución para encajar esos seis puntos básicos del Estatut que impedían su entrada en vigor. Les hubiesen dicho que no en la composición que entonces tenían las Cámaras pero los tiempos cambian y hay que esperar a que las urnas den la razón. Esas Cámaras también rechazaron el Estatuto de Ibarretxe para el País Vasco, un estatuto claramente confederal, al menos antes de enmendarlo, porque la soberanía nacional así lo quiso, como Alemania rechazó el refrendum solicitado por Baviera, o Italia el de la Liga Norte, y todos se aguantaron aunque no se rinden y esperan pacientemente que las urnas algun día configuren una mayoría que les permita modificar la Constitución legalmente. Otra alternativa habría sido presentar un proyecto que incluyese el Fuero que tienen el Pais Vasco y Navarra, una situación más que federal, y defenderlo en el Parlamento aceptando el resultado de las votaciones.

Todo esto porque no estamos en un proceso constituyente, estamos en una realidad donde la soberanía corresponde a todos los españoles, y hay que tener paciencia y argumentos para que un día las urnas den esa composición que lermita dar los pasos que hagan realidad ese sueño separatista. Mientras eso no ocurra, y es algo que no se ve en el horizonte inmediato,  los catalanes deberían hacer como los vascos, conseguir lo mejor de lo posible y que coincida con lo mejor para los catalanes.