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Originally posted 2018-02-26 17:42:39.

El procès catalán me recuerda a aquel chiste del magnifico humorista Eugenio:

Dice que son dos locos en el patio de un manicomio y un li diu a l´altre:

-¿tú quién eres?

-Yo,,,¿no me ves?, soy el emperador Napoleón Bonaparte

-Ah si, y ¿quién te lo ha dicho?

-Me lo ha dicho Dios.

-¡Mentira! porque yo no te he dicho nada.

Así nos encontramos, en la antesala del desquiciamiento social en Cataluña y con un manifiesto desgobierno que se hace más que insoportable. La independencia interminable va por su innumerable capitulo y ya es digna de ser uno de los culebrones más disparatados, surrealistas y a la vez vergonzantes de la escena mundial.

Napoleón Puigdemont, el emperador, se retira en Waterloo para preparar el desgobierno en el exilio, asustado por entrar en la cárcel donde seguramente no le mimarán con los fastos que le dispendian los empresarios de la secta catalanista, subvencionados a su vez por el dinero de todos los españoles. A través de skype y las cámaras de televisión, el revolucionario Puigdemont consigue llevar a cabo sus estrategia que no es otra que la de permanecer prófugo el tiempo requerido hasta que en las elecciones europeas consiga su acta de eurodiputado y de esta manera permanezca aforado hasta que algún Sanchista Leninista o Podemita Stalinista consiga su indulto.

A Fray Junqueras de Estremera le ha salido mal la jugada porque desde su retiro espiritual pensaba manejar los hilos divinos de la sagrada independencia catalana y no ha sido posible. Su voluntario destierro para cumplir sus obligaciones penales hubiese sido efectivo siempre y cuando los catalanes le hubiesen votado como primero o al menos como segunda opción, resultó que se fían más de un partido como el de los convergentes que aunque corrupto hasta las cejas, en su ideario conservan todavía algunas de las ideas liberales progresistas que pueden conseguir la prosperidad a Cataluña sobre todo si lo comparamos con las ideas socialdemocratas caducas que presentan los de Esquerra.

Finalmente estamos viendo como los diálogos de sordos entre ERC y Convergencia nos llevan a un sinsentido continuo, Napoleón Puigdemont está buscando a su Pepe Botella “José Bonaparte” de turno para poder mover los hilos tal y como el rey Artur hizo con él. Sin embargo la congregación republicana no quieren dar la gracia divina a ningún candidato, al final vendrá alguno de la CUP a presentarse a delegado de clase en la Generalitat,,,,,,al tiempo.

¿Qué se puede hacer en estos momentos aparte de llevarlos a todos ellos al psiquiatra para que les limpien el cerebro infectado por el virus separatista unilateral? En mi humilde opinión únicamente queda por hacer hacer varias cosas como la de la protestar enérgicamente en las instituciones, presionar al gobierno de Rajoy para gestionar y hacer política a través del 155 y  la de convencer a la multitud de catalanes que confiaron en estos pilotos suicidas que hay una alternativa para todos, repito para todos y se llama Ciutadans.

No desesperen, algún día encontrarán una isla Santa Elena para el emperador Puigdemont y Fray Junqueras volverá a su amada capilla sixtina, el uno y el otro para no volver a la vida pública.

Todo pasa y todo llega…….pero lo nuestro es pasar.