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Originally posted 2017-08-31 11:53:05.

La Generalitat va dirigiendo el llamado Procés a la par que Maduro va dirigiendo Venezuela hacia una dictadura. A ambos les falta el remate final, el referéndum cuya victoria tratan de asegurar con destituciones y nombramientos, inventando enemigos y amigos, y acallando los medios de comunicación que traten de mostrar la realidad o simplemente discrepen. En Cataluña la limpieza de la oposición está muy avanzada. Los libros de texto ya han sido modificados para mostrar una historia que podríamos denominar historieta, los mandos de los cuerpos armados ya han sido sustituidos, los periodistas díscolos, como Gregorio Morán de La Vanguardia, despedidos y los demás comprados con subvenciones, la televisión (TV3) territorio amigo y manipulador, y la calle tomada por sus huestes agresivas, algo en lo que ganan a Maduro. Como punto final han publicado un cuento donde Puigdemont trabaja de President de una república donde han anulado los poderes parlamentarios (aquí Maduro va por delante), donde ya no se necesitan 2/3 del Parlament para modificar el Estatut o la futura Carta Magna, donde desaparece la independencia judicial y el Govern se estrena dándode indultos (¿volverá el 3%?), y, por supuesto, donde llueve el dinero cual maná para acabar con todos los problemas que asolan Cataluña.

El final de Venezuela no lo sabemos, el de Cataluña si. Aún ganado un referéndum  entre amigos y simpatizantes, como ganó la farsa del 11N  estaría fuera de la UE, no de sus obligaciones si no quieren, pero si de sus derechos y además hasta que España levantase su veto, no podría tampoco emitir deuda pública porque sus bonos están considerados basura y solo España los compra, tendría que pagar su deuda como tiene que pagarla Gran Bretaña despues del Brexit, no podría emitir moneda europea, no podría expropiar bienes porque en derecho internacional hay que pagarlos y eso requiere dinero o crédito, pasaría de ser ya la Comunidad de España que más empresas pierde a serlo de forma aún más destacada, se le cerraría el 60% de su mercado actual, se quedaría sin ejército para defender a sus ciudadanos de amenazas y catástrofes, y no podría pagar el gasto sanitario ni el funcionariado. Estaría en quiebra y sin ayudas para salir de ella porque sería un estado sin reconocimiento internacional en un mundo donde todos los países tenemos déficit que vamos cubriendo en base a un crédito que solo va a quien demuestra poder pagarlo (véase la la trayectoria de Grecia y sus calamidades), y para desgracia de muchos, el Barça no jugaría la Liga Española ni Francesa.

Es tan triste el panorama que España no lo va a permitir. Aunque los secesionistas tuviesen razón y en 15 años su situación fuese mejor que ahora, la realidad es que la mitad de los catalanes habrían emigrado buscando refugio en otras Comunidades. Su vía no es legal, si la ley de desconexión que sustituye el Estatut ya no requiere la aprobación de los 2/3 del Parlament, si ya no hay que cumplir las leyes, ni siquiera las propias de Cataluña ¿cuál es la justificación para quere independizarse? ¿una rabieta sin marcha atrás?.

El Gobierno no lo permitirá, y que esté tranquilo ese 65% de catalanes indefensos que si lo hiciese, los españoles lo derribaríamos para impedirlo. Mientra Cataluña sea legalmente una parte de España, los catalanes no estarán solos.