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Originally posted 2018-06-08 16:38:06.

Parecía imposible superar la irracionalidad de Puigdemont pero Torrá lo está consiguiendo con la ayuda de Sánchez. Hemos pasado de una DUI (Declaración Unilateral de Independencia) suspendida, a un desarrollo del proceso constituyente de la republica catalana con todas las facultades del 155 recuperadas hoy por decisión del Consejo de Ministros y con el dinero que desde septiembre controlaba el Gobierno Central y cuyo control presupuestario también ha levantado Sánchez, suponemos que en pago de apoyos recibidos y que probablemente no volverán a prestar. Torra se muestra enfadado, ofendido porque en el nuevo Gobierno se han colado enemigos del independentismo, algo que ha dado pie a endurecer la postura del Govern con amenazas, reabriendo las embajadas, donando 20 millones de euros a TV3 y a Radio CAT para que continúen falseando la realidad, y tomando el Palau de la Generalitat para poner pancartas y lazos amarillos que utilizan los partidos separatistas. El uso partidista de la Instituciones es lo que ha llevado a Inés Arrimadas a no acudir mientras la Generalitat no represente a todos los catalanes, incluidos los que ganaron las elecciones.

Todos los que apoyaron a Sánchez ya lo han abandonado, Podemos por no haber repartido el botín con ellos, el Govern muy ofendidos porque prevén que las Carteras Ministeriales nombradas no llevarán a la autodeterminación, Bildu por el nombramiento de Grande Marlaska, y el PNV que a la vista de que este Gobierno no es más duro que el de Rajoy, se ha desmadrado exigiendo un estado confederal con un leve hilo de unión con España. A Pedro Sánchez ya solo le queda ser prudente y buscar socios entre los partidos constitucionalistas, de hecho solo Ciudadanos ha manifestado que votará a favor de los Presupuestos porque tiene por costumbre ser coherente y cambiar su criterio según de donde sople el viento. El nuevo Presidente pronto comprenderá que hay cosas que ya no se arreglan hablando cuando el enemigo está crecido y seguro de su victoria final. Es necesario que alguien de un golpe en la mesa y no parece que Sánchez lo vaya a hacer, lo que le llevará a fijar fecha de las elecciones como pidió Albert Rivera porque no hay tiempo que perder.

Como muestra de la locura que se está alcanzando acabamos de ver como los milicianos secesionistas, los CDR, impidieron un acto cultural sobre Cervantes y mantuvieron cerrados a los asistentes durante más de una hora mientras los amenazadores “aireaban pancartas al grito de fascistas” y los encerrados gritaban “libertad”. Dice el rector se la Universidad de Barcelona que no llamó a los mossos porque habría violentos enfrentamientos, no de los que iban a oír hablar de Cervantes, sino de los CDR. Paradójicamente esta aberración solo irritó a Ciudadanos con Inés Arrimadas subiéndose por la paredes de desesperación en su continua lucha solitaria.

Pensamos que Puigdemont sería mejor y más sensato que Artur Más y fallamos como volvimos a fallar pensando que Torra sería mejor, más dialogante. Ahora hay quien piensa que Sánchez solucionará esto mejor que Rajoy pero Inés, que de Cataluña ha demostrado saber bastante, dice que con Torra no habrá solución, que el 155 debería haberse endurecido, y Ciudadanos se alarma al ver que se levanta el control presupuestario. Ojalá estemos todos equivocados y esto se solucione en un par de semanas pero me temo que una vez más Albert Rivera tendrá razón y solo la urnas permitirán formar un gobierno fuerte para actuar con la firmeza que requiere una rebelión.