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La mayoría de la encuestas parecen hechas más para orientar el voto que para predecirlo y en este empeño parece que el objetivo fuese eliminar del panorama político a Albert Rivera, y con él a Ciudadanos, que ha captado tres cuartas partes de sus votos en el PP y en el PSOE ¿pero es eso bueno para España?. Evidentemente no.

Como han demostrado los países más desarrollados de Europa, en este mundo globalizado hace más falta que nunca un partido liberal que moviéndose en la economía de libre mercado no olvide la parte progresista del sentir europeo, un concepto que siempre quiso apropiarse la izquierda. Sin embargo el voto no se orienta en España en esa dirección, al menos en las encuestas. La nefasta moda de dividir a España en bloques ha hecho que haya uno de izquierda y otro de derecha en el que el Sánchez trata de incluir al centro porque al igual que Casado quiere convencer que son el puente conciliador.

A la vista del conflicto catalán que solo Ciudadanos vio venir a tiempo, y de la amenaza de un ciclo bajista de la economía, todos se presentan como el voto útil pero sabemos que lo útil habría sido que Rajoy y Sánchez hubiesen hecho caso a Rivera cuando propuso aplicar el 155 ya el 7 de septiembre evitando así la pseudoconsulta del 1-O a cuyo mandato dice Torra someterse, y ya puestos que hubiesen aplicado las propuestas también de Ciudadanos, para poner fin al adoctrinamiento. Podríamos seguir con la propuesta de obligar a Torra a acatar la Constitución, el Estatut y las resoluciones judiciales y, en caso de negativa, aplicar el articulo 155 de la Constitución. También podríamos seguir con el decálogo que Ciudadanos propuso contra la corrupción, con el cambio en la elección de jueces o de esa Ley Electoral que da al nacionalismo con un 1,5% de los votos los mismos escaños que los nacionales han de lograr con el 5%. 

Por si quedan dudas de que lo útil hubiese sido hacer caso a Ciudadanos, tenemos ahora los ejemplos de los logros que hay contra la corrupción, el nepotismo, la malversación, con la bajada de impuestos, y con la política social en las Comunidades donde cogobierna nada menos que a 20 millones de españoles. Pero hay ejemplos más claros de lo falso que es decir que lo útil es votar al bipartidismo. Se entiende que haya mucha gente que no quiere que Sánchez gobierne, incluso entre los socialistas, menos aún que lo haga pactando con Iglesias y mucho menos con el apoyo de independentistas y por eso piensan que solo el PP de Casado puede ganar las elecciones si se lleva los escaños de Ciudadanos pero es una idea errónea. Lo hemos visto en Navarra donde ganó ampliamente Navarra Suma o en Badalona donde al PP solo le faltó un escaño para hacerse con la alcaldía y sin embargo no gobiernan como tampoco gobernó Fraga cuando le faltó un escaño en Galicia y el PSOE hizo un tripartito con IU y el BNG. No se trata solo de ganar sino de sumar.

La realidad es que un 1% más a Cs supone 5 escaños y ese mismo 1% le daría solo uno al PP, y si de algo no cabe duda es que la forma de vencer a Sánchez consiste en que el bloque de centro derecha sume mayoría dando igual quien tenga los escaños, pero si es Ciudadanos quien tiene la llave de gobernar a derecha o izquierda,  se abre además la posibilidad de moderar a Sánchez desde la oposición imponiendo un programa pactado, algo en lo que Cs es el gran experto por haberlo hecho ya en el Gobierno de Rajoy. La idea que se ha extendido entre algunos militantes de Cs de abandonar el partido por no haber pactado con Sánchez un desbloqueo, es fruto de la incredulidad sobre lo que Rivera cuenta que sucedió el 7 de mayo en su reunión con Sánchez, algo que ratifica el hecho de que este hubiese rechazado tres propuestas sencillas de desbloqueo además de las que ya había rechazado cuando Ciudadanos le pidió renunciar al indulto y al pacto con independentistas, algo que acabamos viendo en el vergonzoso pacto de Navarra.

No tendría mucho sentido que se penalizase a un partido  por cumplir sus promesas electorales y se bonificase a aquellos otros que no las cumplen, como dijo la Ministra socialista al afirmar que un Presidente no tiene que cumplir lo que dijo como candidato porque son distintos. Hay nada menos que 6 o 7 millones de indecisos, una mayoría, y de los exvotantes de Ciudadanos dicen los encuestados que el 51% están indecisos. Quizás esta vez el debate valga para algo y los votos  a la sensatez y la moderación regresen a su origen incluso incrementados.

Raul Saavedra Lopez